



Gestión de los residuos
Los residuos constituyen un grave problema debido a la gran cantidad que se genera, a que se eliminan con gran dificultad y a que muchos de ellos no se descomponen de forma natural, de manera que se acumulan y contaminan el agua, el suelo, etc. Por este motivo, en la actualidad se intentan separar los residuos en origen para reducir al máximo el volumen de residuos no aprovechables, es decir, se lleva a cabo una recogida selectiva. La recogida selectiva consiste en agrupar separadamente los diferentes tipos de residuos según el tratamiento que se aplique posteriormente.
Los tratamientos que pueden aplicarse son: la recuperación, la reutilización, el reciclaje y la regeneración.
Recuperación
Consiste en aprovechar las sustancias o los posibles recursos energéticos de los residuos. Por ejemplo, la combustión de residuos en las plantas incineradoras puede generar energía eléctrica


Reciclaje
Consiste en aprovechar el residuo para la fabricación de nuevos productos, iguales o diferentes a los iniciales. Por ejemplo, el vidrio se recicla para obtener de nuevo vidrio

Regeneración
Consiste en tratar los residuos para que recuperen sus cualidades iniciales. Por ejemplo, los aceites minerales que usan los automóviles son tratados para volver a utilizarse.


Reutilización
Consiste en utilizar de nuevo un residuo, ya sea para el mismo uso o para uno distinto. Por ejemplo, algunas botellas pueden ser reutilizadas varias veces.
